Cuando generas una guía de envío, hay dos formas de pagarla: al momento, o con cargo a una cuenta que liquidas después. Ninguna es mejor en absoluto — cada una tiene sentido en una etapa distinta de tu operación. Aquí te explicamos cómo funciona cada una para que elijas con información, no por costumbre.

Cómo funciona el pago inmediato

Pagas cada guía al momento de generarla, sin ningún compromiso posterior. Es la forma más simple de empezar: no necesitas historial ni aprobación previa, y no hay nada que "liquidar" después — cada envío queda saldado en el momento. Es la opción natural cuando estás empezando, cuando tu volumen es bajo o irregular, o cuando simplemente prefieres no tener cuentas pendientes con nadie.

Cómo funciona una cuenta con crédito

En lugar de pagar guía por guía, generas tus envíos con cargo a una cuenta y liquidas el total acumulado en un periodo definido (por ejemplo, semanal o quincenal). Esto requiere que tu cuenta tenga una línea de crédito habilitada, normalmente con un límite acorde a tu historial y volumen. La ventaja principal es operativa: generas guías sin fricción durante el periodo y haces un solo pago al final, en lugar de estar pagando una por una.

En qué casos conviene cada uno

Cómo saber cuándo es momento de pasar a crédito

Una señal clara es cuando notas que estás pagando guías individuales varias veces por semana y eso empieza a sentirse como fricción operativa más que como una decisión — ahí normalmente ya conviene simplificarlo con una cuenta. También ayuda tener ya un historial de envíos consistente, porque eso es justamente lo que respalda que se te habilite una línea de crédito con un límite adecuado a tu operación.

Empieza con pago inmediato y pasa a cuenta con crédito cuando tu volumen lo pida.

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